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Hace aproximadamente dos años, una noche cualquiera, estaba con Xan, en mi casa de A Coruña, después de cenar, tumbados en la cama, hablando del futuro, acerca de lugares donde nos gustaría ir en cuanto dejásemos Coruña … lo que nos gustaría hacer, dónde nos imaginábamos … aunque mas que hablar, estábamos soñando despiertos.

En esa conversación salió de su boca la palabra Australia por primera vez. Sinceramente, hace dos años no hubiese imaginado que lo que hablamos en aquella conversación se haría realidad. Xan hace dos años soñaba y hablaba de vivir en Australia, ya que existe mucha demanda de Arquitectura. Yo jamás lo había pensado, pero mis palabras fueron algo como : “Bueno … yo necesito mejorar mi inglés, así que , si tu te vas a Australia, yo también”

Lo que no sabíamos es lo que vendría después.

Una vez que acabé la carrera de Sociología, la cual me encantó, por cierto (ironía) encontré algo muy interesante que hacer. Fue complicado intentar explicarle a mi madre que existía un Post Grado en el País Vasco de marketing & Management de surf y deportes de deslizamiento. Ya os imagináis … ¿Pero eso existe? ¿Es de verdad un máster? ¿Pero qué es lo que vas a estudiar? . Después de un par de charlas con mamá explicándole en qué consistía , ella y toda la gente que me rodea, vio por primera vez a una Ana ilusionada, con muchísimas ganas de empezar a estudiar. (Sen tempo non era)

Y allá me fui, al País Vasco, durante medio año. Viví en Zarautz, un pueblito muy pequeño, alucinante, creo que es de los lugares más bonitos que he visto nunca. Tiene algo especial , quizá la playa debajo de casa, el restaurante de Arguiñano, o los montes verdes que nunca acaban. Ese medio año sería el momento clave donde decido que, Australia será mi próximo destino.

Un día todos los alumnos del Postgrado nos fuimos a unas charlas en Irún, acerca de la Industria del Surf, y allí estaba parte del equipo Europeo de la WSL. En cuanto acabó la charla, me abalancé sobre uno de ellos, me presenté, y en un “santiamén” le dije quién era, lo que me gustaba, y lo que quería hacer en un futuro. Me escuchó, me dio su opinión, y nos intercambiamos los contactos.

Cuando el Máster acaba en el verano de 2015, yo me vuelvo a Galicia, y en Septiembre estoy en el Pantín Classic, la única prueba clasificatoria del circuito mundial de surf de la WSL celebrado en España, trabajando en el departamento de comunicación. Allí realizaría mis prácticas del Postgrado y aquel contacto del País Vasco estaría allí durante el evento, trabajando en la mesa de al lado, no podía ser mejor.

Trabajar esa semana en el Pantin Classic fue toda una experiencia, trabajamos un montón, desde las 7 u 8 de la mañana hasta las 9 o 10 de la noche … y aunque estaba cansadísima, y día tras día el cansancio era mayor, yo no quería que se acabase esa semana, fue alucinante. Aprendí de cada uno de mis compañeros, me empapé de información acerca de la realización de un evento deportivo, en este caso de surf, vivido desde dentro, momentos geniales, momentos tensos, momentos emocionantes … un millón de momentos en tan sola una semana. Conocí cantidad de gente interesante, de mil lugares distintos … pero siempre había un “pero” , el puñetero inglés.

Aquellos que me conocen (por suerte o desgracia) saben que soy una persona súper extrovertida, habladora y a la que le encanta hacer colegas allá a donde va. A veces un poco sinvergüenza en el buen sentido de la palabra, y sin importar demasiado lo que piensen de mi. Por ello el tener una gran barrera como es la del idioma, fue algo que me hizo pensar.

Hasta que llegué a Pantín siempre había querido mejorar mi nivel de inglés, bueno, eso decía, pero tampoco me esforzaba demasiado. Xan me ha “obligado” a ver series y películas en inglés desde que nos conocimos, y bueno, puedo decir que el oído se afinó un poquitín, pero vamos … que mantener conversaciones con alguien que no hablase mi idioma era casi imposible.

En A Coruña conocimos buenos amigos de Alemania y Finlandia, y prácticamente se pasaban el día hablando en inglés, y Xan traduciéndome … un coñazo vamos… Nunca llegué a tener largas conversaciones o conectar del todo con ellos, debido al idioma, y me daba mucha envidia Xan y otros amigos como Dani o Santi, ya que podían hablar con todo el mundo, fuese del país que fuese.

Esto me hace recordar al verano pasado (Ya he avisado que me enrollo como una persiana, el que avisa …)  cuando un grupo de amigos nos juntamos y fuimos al Optimus Alive, un festival de música en el sur de Portugal, cerca de Lisboa. Allí de repente, en un tren, a las 4.00 pm nos encontramos con Antonia Thomas, la actriz que interpreta a “Alisha” en el TV SHOW “Misfits” . Xan y yo somos súper fans de la serie, así que nos acercamos y la saludamos. Xan y otro amigo, Finchi, estuvieron hablando con ella alrededor de 30 o 40 minutos, y yo sonriendo, callada, y sin parar de mirarla. Me sentía estúpida, absurda, impotente de no poder hacer ni decir nada. Tenía tantas cosas que decirle, que preguntarle … y no pude hacerlo, por no saber inglés.

Ese día creo que fue en el que algo hizo “clic” y supe que tenía que aprender inglés como fuese, costase lo que costase. En festivales de música en verano, en una playa, en cualquier bar cualquier día del año, en la calle, en el avión … hay gente increíble ahí fuera que me he estado perdiendo por no poder hablar inglés.

Casi dos años después, estoy escribiendo esto desde Australia , con una gran sonrisa, y emocionándome al escribir y recordar todas estas cosas. (Y ya os adelanto que, en un mes y medio que llevo en las antípodas, he mejorado mucho)

En definitiva, yo necesitaba aprender inglés, y Londres no es que sea el lugar ideal para hacerlo, desde mi punto de vista está lleno de Españoles, llueve todo el día … y la verdad que estaba bastante aburrida de la lluvia y el frío de Galicia. Lo sé, Australia está muy lejos,  que coño … ¡son las antípodas! Pero … si no lo hago ahora, ¿cuándo lo haré?

Estuve en Pontevedra unos meses trabajando para poder pagarme esta odisea, ya que, como podréis imaginar, barato no es. La familia por supuesto, me echó un cable, o mas bien, una cuerda larguísima para que yo pudiese cumplir mi sueño.Y es que, gracias a ella hoy, día 1 de Mayo, el día de la madre, escribo estas líneas desde el otro lado del mundo. Así que aquí va el primer de los millones de agradecimientos que tengo que hacer a mi madre. Sin ella no hubiese podido llevarlo a cabo, ni esto, ni muchísimas otras cosas a lo largo de mi vida. Gracias mamá.

Ella me ayudó de todas las maneras posibles para hacer realidad esta aventura. Me apoyó desde el principio, me animó en todo momento cuando las cosas no se veían tan claras,  y hasta cuando ella quizá deseaba que mi destino fuese un poquito más cerca, lo seguía haciendo. Mi hermana también hizo lo suyo, ella tiene súper poderes para intermediar entre Mamá y yo. No sé como lo hace, pero es genial. Gracias a Marta, el tiempo previo a mi viaje a las antípodas fue un poquito mas fácil para todo@s.

Tengo que dar las gracias también a mis amig@s , el resto de la familia, y mi otra mitad, Xanolas, por estar ahí siempre, animándome a cumplir este sueño. Ojalá hubiese espacio suficiente para traeros a todos en mi maleta.

Por último, uno de los grandes agradecimientos que tengo que hacer es a Goiko, de GrowPro Australia. sin el y todo su equipo hubiese sido muy diferente mis meses previos al viaje, creo que me hubiese vuelto loca para realizar todo el papeleo acerca de visado, seguro medico, búsqueda de la escuela y elección del curso … Estuvieron y están siempre que lo necesitas, para cualquier cosa, respondiendo a todas tus dudas. No es una “agencia” donde contratas algo, es una mano que está al otro lado del mundo y te ayuda sin pedir nada a cambio. Gracias por el apoyo, por las charlas con mamá, y por sacarme todos los miedos. Gracias a todo el equipo ¡sois estupendos!

 

Hoy, desde Australia, empiezo a transcribir en este diario online, todo lo que he escrito hasta hoy en mi diario de papel.

¡Allá vamos!