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Se acabó el dos mil dieciséis, y con el se quedan los recuerdos de los primeros colegas en la ciudad, las escapadas de las últimas horas de clase para salir a los jardines botánicos …

Así como mis impresionantes lecciones de Geografía Española que después de tantos años de sacrificio con mi profesor “El Polaco” dieron su fruto.

El 2016 me deja recuerdos como ir dentro de un carrito de la compra con mi Marina por Manly, entre otras idas de olla …

Barbacoas y más barbacoas ha sido uno de los planes estrella que he compartido con estos 3 fin de semana sí y fin de semana también. Shelly Beach siempre fue uno de nuestros lugares favoritos.

El pasado año me deja el recuerdo de la visita de los Ourensanos en las antípodas. Llegaron sin avisar y fue espectacular.

 

Las paellas de Grow Pro en la playa de Bronte fueron sin duda uno de los mayores planazos de los fines de semana del 2016 , ¿Qué mejor había que hacer en nuestro tiempo libre que juntarse con gente guay y comer paella Valenciana?

Aunque la última no sea recordada por la paella precisamente …

Pero estando en este plan a las 6 de la tarde … como pensabais de verdad que acabaríamos ?¿

Será siempre recordada por el día que fuimos unas gamberras quinceañeras y nos colamos en una piscina privada, y nos bañamos, con ropa incluida.

 

Pero uno de los mayores recuerdos que tendré en mi memoria sobre el pasado año en Sydney es la visitaza que nos hicieron los recién casados Gabi & Dani. Como no pudimos ir a la boda por estar en Cangurolandia, vinieron ellos hasta aquí y compartieron un poquito de su Honey Moon con nosotros.

En el 2016 también se quedan los recuerdos de los primeros paseos por las playas del Norte de Sydney : Dee Why Beach , Long Reef, Collaroy y Narrabeen.

 

En el dos mil dieciséis siempre estarán los recuerdos de mi primer cumpleaños en las Antípodas a una temperatura que nunca antes había tenido el placer de tener en mis cumpleaños en Pontevedra, Barcelona o Chile. Receta de la tarta de queso de mamá, Freshwater Beach al fondo, y buena gente alrededor.

 

Además mi cumpleaños en las antípodas supuso el reencuentro de un viejo amigo que siete años atrás había conocido. El mismo Suco loco que tanto me hacía reír en la Coruña, ahora en las antípodas parecía como si el tiempo se hubiese congelado y no hubieran pasado tantos años.

Y como no, el año también acabó con un buen baño acompañada de mi amiga Sofi, con la cual además de hacer el idiota delante de las cámaras, lo hacemos detrás de ellas. No coincidimos demasiado por turnos de trabajo o por viajes de esta rubia que no ha parado por el mundo adelante, pero unas cerves con ella, son de mis planes favoritos que han llenado mi dos mil dieciséis con muy buenos momentos.

 

La llegada de la navidad fue completamente novedosa, papa noel en la playa, arboles de navidad a 30 grados …  y aunque molaba mucho mandar fotos como estas a nuestros amigos y familia en España para darles envidia … era bastante rara para mi, para que engañarme.

 

Y llegó el momento, un 6 de Diciembre, hice las maletas para volver a casa por Navidad … (bueno en realidad las tenia hechas desde hacía 10 o 15 días antes … estaba tan tan nerviosa y con tantísimas ganas de irme , que no pude esperar al ultimo día)

 

Llegó la hora de irse al aeropuerto, y con un hormigueo en el estomago indescriptible … casi nadie sabía que volvía en estas fechas, todos me esperaban un par de semanas mas tarde … pero yo ya estaba de camino …

 

Los nervios se volvieron en cansancio solo de pensar que me quedaban 23 horas de avión, dos vuelos, una escala, salir y entrar de avión, dar vueltas, ver peliculas y series, comer a todas horas cosas gratis (para amortizar el precio del vuelo) no dormir y pedir un par de cervezas.

Además coincidí con una familia de Españoles que vivian en Sydney, y que casualmente los conocía, pero no personalmente, si no por que habían salido por televisión en un programa : Madrileños por el mundo.

Y es que es de traca, no habrá días, horas , compañías de avión … que fuimos a coincidir. Majísimos por cierto,  y me hicieron muchísimo mas ameno el ultimo vuelo de Dubai a Madrid. Ahora recordando esto, me doy cuenta que tengo su tarjeta y que nos hicimos una foto de recuerdo en Madrid, y es que, tantas horas de viaje, dan para casi casi hacer amigos.

 

 

Nada mas bajarme del avión escribí en un grupo de whatssap que se llama  “As de Sempre” donde mandé una foto y diciendo :

– Estoy aquí

– Aquí donde? – dijo Mery.

– En el aeropuerto de Madrid

– Y una mierda – contestaron varias.

Algo así recuerdo la conversación, fue muy graciosa, fliparon. Aunque al final no pudimos vernos en Madrid ya que yo solo pasaba un par de horas en la ciudad, pero las vería pocos días después a algunas en Pontevedra, y otras en días de navidad.

A quien si pude ver y no pudo recibirme mejor fue Lucy, y es que además de recordar aquella cama como lo mejor de la vida en aquel momento, beberme aquella Estrella Galicia fue .. un regalo de dios!

Y antes de irme de la capital, hice una visita sorpresa a un gym en Pozuelo, Lucía su novia fue mi compinche, y pude darle una visita más que inesperada a mi hermano Lopez Gonzalez, al que después de años y kilometros de distancia sigo queriendo mucho, mi Pepis.

Después de miles de horas en aviones mas grandes que mi pueblo de Lalin me metí en un vuelo de Ryanair … que si ya por lo general es asqueroso , imaginaros después de ir sentada en un avión de 10 asientos de ancho, dos pasillos, dos plantas de altura … Pero el autobús con alas solo tardó poco menos que una hora hasta Santiago de Compostela, donde Ana, Jose y mi hermana me esperaban para llevarme a casa y darle el sorpresón a Mamá.

 

La cara de sorpresa/miedo de mi madre no se puede ver en esta foto, pero así es como estuvimos, sin parar de sonreír y abrazarnos en las 24 horas después de llegar a Pontevedra. Y aunque me han dicho que no se me ocurra volver a hacer algo así ya que, casi le da un infarto, es de los recuerdos mas bonitos que tendré para el resto de mi vida.

 

Mi compinche y yo, aun morena, después de 1 año sin vernos, pasamos un puente lleno de lagrimas al llegar, risas y cerves el resto del tiempo.

Mi ansiado reencuentro con mi amiga Estrella, ambas nos echamos mucho de menos todo el 2016.

 

Y mi otro reencuentro, después de 6 meses de dieta Vegana & Vegetariana , llegué al super, vi esto y lloré.

Nunca había estado tanto tiempo fuera de mi casa, 9 meses, así que parecía una turista haciéndome fotos everywhere.

Una de las cosas mas chulas de las navidades en casita fue reencontrarme con mis amig@s cada día y de maneras distintas …

A Paloma mientras limpiaba su casa en su cumpleaños, la aussie apareció para felicitarla en persona. Lloramos como magdalenas y verle su cara, quitarse las gafas seguidamente y venir a abrazarme, es algo que aun cuando recuerdo hoy se me encharcan los ojos.

 A mi compi-trueno quise darle sorpresa, pero el muy capullo me pilló y casi me la da el a mi … Le traje unos chupitos de koalas de regalo de las antípodas, y aunque nos bebimos alguno que otro barril de los bares Pontevedreses durante el mes que pasé allí, no los llegamos a estrenar. Tendré que esperar a Verano.

Carmen apareció en la Plaza de la Verdura y me tapó los ojos con las manos, y ¡la reconocí por su pelo! Como siempre con su cigarro en mano y para sorpresa mía, no tomando una copa de vino para el aperitivo, se había pasado al club de cerveceras donde Bego y yo llevábamos siendo antiguas socias.

Aunque hablando de sorpresas y de cervezas … mi amiga Lechuga me dio una de las mayores alegrías, había plantado su mítico te verde y agua del tiempo, para pedir al camarero una Estrella Galicia tras otra.

Y es que no sé que habra pasado en España desde que yo no estoy, que todas las birras que no me tomo yo, las han empezado a tomar mis amigas …

Los reencuentros, aunque no tengo fotos de todos ellos, fueron muy guays! Casi siempre era algo como “Australiana que, ya te quedas allí a vivir? cuenta cuenta …” Fue genial después de tanto tiempo ver a mi gente y no parar de sonreír y contarles mis batallas.

Galuchas no iba a ser menos, posando con su tía en uno de los aperitivos navideños.

El 2016 me deja sorpresas que no pude dar pero que me dieron a mi, mi tía Sara, apareció de sorpresa a la hora de las cañas por la tarde, como me hizo llorar la muy cabrita. Y es que a pesar de lo loca que está, y como dice la canción, la quiero a morir.

Nos fuimos de cena esa noche, nos lo pasamos genial, y acabamos así …

Después de un dos mil dieciséis en las antípodas donde apenas usaba el paraguas y menos la bufanda y abrigos, era de lo único que podía quejarme en Navidad, aunque realmente tuve mucha suerte e hizo TIEMPAZO!

Otro buen recuerdo que tendré de la navidad del 2016 es la LOCURA PRECIOSA de mis Primos … ojalá dure infinito!

Y no habría recuerdos extremadamente graciosos y felices en este 2016 si no fuese gracias a mi abuela Esther, con la que he disfrutado momentazos a través de la pantalla, pero otros tantos en vivo y en directo.

 

Y por supuesto , una de mis personas favoritas en la faz de la tierra, mi tía Maite, con la que paso algunos de los mejores momentos ya bien estando al otro lado del teléfono o a 1 milímetro de su lengua. Es mucho más que mi tía, es pura conexión.

 

Reencuentros de familiares venidos de diferentes puntas del país, donde tras muchos años disfrutamos de la Navidad juntos.

Cenas de la familia Feijoo donde cada vez intrusos amorosos y amistosos se nos cuelan en la mesa.

Y como no, el 2016 me deja los recuerdos de reencuentros con mi MACHU PICHU favorito la noche en que lo perdimos por los vinos  … o ¿se perdió el solo? …

 

El 2016 acabó na cidade das Burgas, y como cada año, mi suegri Encar y yo nos tomamos un copazo con “ensalada” a eso de las 7pm, ya es toda una tradición.

Tradición como cervecear con Barbara y Moi antes de la cena ( y después )

El 2016 también ha sido un año de superaciones y de luchas, y aquí estaba yo acabando el año feliz acompañada de la campeona de la Tia Geli.

31 de Diciembre acababa con un frío de ********* en la Plaza Mayor de Ourense, con mi madre bailando en la orquesta … ¿podría ser mejor?

Y siguió la fiesta por algunos bares donde me encontré con una asociación de borrachos sin fronteras, y me uní.

2016 ya había acabado y no pudo empezar mejor el 2017 que con uno de los mas esperados reencuentros con mis queridos INESTABLES. Mis amores de la residencia, mis antiguos flatmates y gente especial en mi vida desde hace 7 años.

2017 empezó con reencuentros y también con despedidas, con las de siempre, en el cumple de Carmiña donde lo pasamos como enanas, bebimos como si no hubiera un mañana y desafinamos bastante en una batalla por el poder del escenario del Karaoke. Pueden pasar meses e incluso años sin vernos, que cuando nos juntamos, somos esas, las de siempre.

 

Y aunque no pudo darse nuestra tradición de TERMAS CON MIKI, el nuevo año empezó con momentazos inesperados donde Miki me sorprendió bailando reggaetton.

El bailongo reggaettonero no vino a las termas, pero si Dani Moco, el que estuvo unos 20 minutos decidiendo si entrar o no, debido al jodido frío que hacía esa noche … también lo recordaré por el día que nunca llegamos a ir al Bingo ni ganamos nada …

Y llegó la despedida en la comida de familia, morriña antes de volver a las antípodas y lagrimas en Luintra … Pensaba que la despedida dura ya había pasado la primera vez que me metí en un tren destino a Madrid en Marzo de 2016, pero después de un chute de familia durante un mes, esta fue sin duda una dura despedida, la cual hubiese prolongado durante horas.

No quería dejar de abrazar a mi madre, mi tía y mi abuela. No quería que el coche arrancase, quería quedándome dandole besos y abrazos y llorando como una masoquista durante horas y horas.

Para ahogar las penas esa noche los padres de Xan y nuestra pareja Ourensana por excelencia Babs & Moi me llevaron al rincón prohibido donde al final, caí en la tentación, y acabé con el plato lleno de huesos de un churrasco de cerdo del Perico.

 

Masca nos recibió en Madrid para darnos el último abrazo antes de irnos al aeropuerto …

y antes de tan si quiera despegar, mi colega ya estaba roncando …

Y a mi solo me quedaba ver películas y el mapa de vuelta al otro hemisferio.

La navidad se había acabado, pero en ShanGhai no se acordaron de recoger el árbol …

Tras 24 horas de vuelto de vuelta a Australia, ahí estábamos otra vez, como si no hubiese pasado el tiempo, y bebiendo otra cerveza que, por desgracia, no era mi Estrella Galicia, ni se le asoma.

Y así, de repente, pasamos del frío invierno al asfixiante calor, y mi argentina favorita me vino a recibir a la playa y luego me arrastró a las divertidísimas Latin Party, donde bajando unas escaleras muy largas de un local de Manly, allí, donde menos te lo esperas, suena regaetton a todo volumen.

Mi 2017 además comenzó con un gran reencuentro, mis little monkeys que ya no eran tan little …


De nuevo con conversaciones con España a través de la pantalla …

Con cerves after work en la Opera House …

Y celebrando The Australia Day junto con una Brasileña, un Valenciano, un Ourensano y dos de Ponte, como un chiste, pero en vez de Lepe, se narró en Sydney.

En resumen, el 2016 ha traído de todo … yo solo espero que el 2017 traiga tres cosas : Mucha salud para todos, algo de trabajo para quien no lo tenga Y ESTRELLA GALICIA A LAS ANTÍPODAS!

Pronto habrá mas cosas que contar, y mientras tanto me dedicaré a vivirlas.

Y por primera vez, con permiso de mi compi- trueno #THANKSFORWATCHING